la asertividad

Asertividad ¿Que es?

Frecuentemente se considera la asertividad y las habilidades sociales cómo sinónimos. Sin embargo podríamos considerar que la asertividad forma parte de las habilidades sociales. La asertividad es una forma de comunicación qué utiliza conductas y pensamientos que nos permiten defender y expresar nuestras opiniones o nuestras ideas sin agredir y sin ser agredido. Siempre desde el respeto.

Ejemplo:

Desde hace tiempo piensas que mereces una mejora salarial, pero no se lo planteas a tu jefe. Crees qué es probable que no sea el mejor momento.
Existen tres tipos de actitudes diferentes a la hora de afrontar ciertas situaciones

  1. No decir nada y conformarse – Actitud pasiva
  2. Tener una discusión acalorada con tu jefe reclamando lo que es tuyo- Actitud agresiva.
  3. Tener una reunión tranquila con tu jefe en la que planteas tu necesidad y los motivos por los que crees merecer un aumento de sueldo. Actitud asertiva

Las dos primeras actitudes normalmente en la vida real son ineficaces y pueden generarnos malestar pero con la práctica se puede ir aprendiendo a tener una actitud adecuada en cada situación.

«Es muy normal que la gente sea poco asertiva, normalmente por miedo a manifestar sus opiniones, sus derechos o simplemente hacer sugerencias de forma honesta.»

Cómo aprender a ser más asertivo

Por suerte la asertividad es una conducta que se puede aprender y mejorar. Es una manera consciente de comunicar tus sentimientos sin dejarte llevar por las emociones, y se sustenta sobre la autoestima y la confianza en ti mismo.

La asertividad no va a solucionar todos tus problemas, porque no lo hará. Tampoco será apropiado en todas las situaciones porque cada contexto es distinto. Sin embargo, te sentirás con más confianza y te comunicarás de forma más eficaz cuando sea necesario.

Exteriorizar tus sentimientos y defender tus opiniones puede resultar muy reconfortante. Cuando dices lo que quieres, independientemente de si lo consigues o no, vives de una manera más feliz y auténtica.

¿Para que sirve la asertividad?

La asertividad sirve para manifestar a los demás cuáles son tus verdades, deseos o necesidades, y para demostrar autoestima, orgullo y respeto por ti mismo.

Hay muchas más probabilidades de tener éxito desde la comunicación asertiva, puesto que estarás pidiendo de forma legítima que se respete tu opinión o punto de vista.

En el día a día te será útil para:

  • Dar tu opinión, hacer una petición o pedir un favor a alguien de manera natural y no como si le estuvieras pidiendo que te perdonase la vida.
  • Expresar emociones negativas (quejas, críticas, desacuerdos, etc) y rechazar peticiones sin que los demás se sientan heridos o molestos contigo.
  • Mostrar emociones positivas (alegría, orgullo, agrado, atracción) y hacer cumplidos sin parecer demasiado volátil emocionalmente.
  • Preguntar por qué y sentirte legitimado a cuestionar la autoridad o las tradiciones.
  • Iniciar, continuar, cambiar y terminar conversaciones de forma cómoda y sin la sensación de estar faltando al respeto a nadie.
  • Compartir tus sentimientos, emociones y experiencias con los demás y favorecer que ellos compartan las suyas contigo.
  • Resolver los problemas diarios antes de que aparezcan emociones negativas como la ira y el enfado y la situación se descontrole.

De todas formas hay que entender que no siempre siendo asertivo vas a conseguir que la gente te quiera, no se enfade nunca contigo, y que te concedan todo lo que quieras. Por mucha asertividad que utilices siempre habrá gente que seguirá dándote un no como respuesta cuando les pidas algo que va en contra de sus intereses o valores. Otros también podrán malinterpretar tus formas y tomarse tu mensaje como un ataque personal. Nada es infalible.

Motivos para tener una baja asertividad

  1. Por experiencias pasadas:

    Mucha gente es incapaz de mantener un comportamiento asertivo por imitación de la conducta de sus padres, amigos o roles de referencia. Cuándo en tu vida siempre has estado rodeado de personas serviciales y complacientes y personas agresivas y hostiles es complicado que aprendas a reaccionar de otra manera. Para poder ser mas asertivo en estas condiciones lo importante es conocer el origen del problema.

  2. Por nerviosismo o estrés

    Cuando estás nervioso o padeces estrés es normal sentir que pierdes el control de tu vida. En esta situaciones puedes actuar de forma impulsiva y expresar emociones de manera agresiva o de forma extremadamente pasiva cómo si nada tuviera importancia.
    Este comportamiento amplifica la sensación de ansiedad y provocará rechazo en los que te rodean de manera qué entras en un círculo vicioso o en un bucle.

  3. Autoestima baja o poca autoconfianza

    Cuando no tienes capacidad para ser asertivo es muy probable que te sientas menos valioso al ver como ignoran o ningunean una y otra vez tus opiniones o tus derechos, esto te hace una persona más insegura y potencialemente menos asertiva.
    Cuando no defiendes tus opiniones, tus derechos o expresas tus emociones, estás invitando a que los demás te traten igual.

  4. Por el significado de algunos roles en tu vida

    Algunas conductas no asertivas frecuentemente están relacionadas con algunos roles como por ejemplo ciertos puestos de trabajo de bajo nivel o convencionalismos tradicionales de las mujeres en algunas culturas. Todavía existe el estereotipo en muchas culturas y lugares de que las mujeres deben ser sumisas y los hombres agresivos.

  5. Por tu personalidad

    Muchas personas creen han nacido con caracteres más agresivos o más pasivos como sí se tratara de algo genético y por esta razón no hay nada que puedan hacer para cambiarlo.
    Esto no es del todo cierto. Posiblemente existe una tendencia natural a reaccionar de una manera u otra, evidentemente todo el mundo puede aprender a ser mas asertivo.

10 maneras de ser más asertivo

Te presentamos una lista de diferentes técnicas y herramientas que están probadas y que mejoran tu asertividad. No hace falta que las interiorices todas, seguro que simplemente poniendo en práctica alguna de ellas notarás la diferencia.

  1. Defiende “tu” verdad, no “la” verdad

    Cuando te expresas de manera asertiva no significa que tu mensaje sea la única verdad, pero sí se convierte en tu verdad.
    En nuestra opinión la verdad absoluta no existe. La verdad es algo inventado por el ser humano. Esto nos ayuda a entender mejor el mundo que nos rodea. Nuestras experiencias vividas y nuestros conocimientos fundamentan nuestras verdades. Eso te permite hablar de tus verdades aunque no sean ciertas para los demás. Por esta razón también debes escuchar lo que ellos te puedan decir.
    A menudo las verdades pueden no gustarnos, pero eso no quita que debamos decirlas. Normalmente las verdades más duras son las que más valor tienen.

  2. Sé siempre lo más concreto que puedas

    Cuando te encuentras en una situación en la que ser asertivo puede ser la mejor manera de conseguir tus objetivos, es importante que también sepas transmitir de manera exacta y detallada cuál es tu objetivo, lo que quieres conseguir, si no será muy complicado conseguir lo que deseas.
    De poco sirve mantener una conversación en la que únicamente deseas expresar tu malestar o enfado ¿qué pretendes conseguir realmente?

  3. Deshazte de pensamientos negativos

    Es muy importante a la hora de tener que defender tus opiniones o tus derechos, deshagas de todos los pensamientos negativos que te surgen.
    Evitar pensamientos que te impiden lograr un objetivo y cambiarlos por visiones más positivas y personales. Es complicado cambiar nuestras emociones pero si la forma de interpretarlas.

  4. Entiende que los demás no están dentro de tu mente

    Frecuentemente nos comunicamos pensando que la gente está en nuestra cabeza y sabe lo que está ocurriendo en nuestro interior. Es un comportamiento típico de las personas pasivas.
    Quizás piensas que tu jefe sabe que quieres un aumento de sueldo, o que tu novia espera que lo invites a una cena romántica. Sin embargo la gente no suele saber lo que te molesta o lo que realmente esperas de ellos. Por tanto no utilices el argumento de que ya saben lo que quieres como excusa para dar un paso al frente, porque no es verdad.

  5. Nunca olvides cuál es tu objetivo

    Imagina que después de un tiempo decides ir a hablar con tu jefe porque llevas tiempo poco motivado. Sí únicamente le transmites el problema de que no te sientes motivado, lo que estás haciendo es pasarle toda la responsabilidad a él. De esta forma podría ocurrir que la decisión que tome quizás te guste o quizás no ya que le has dejado libertad de decisión.
    Si realmente quieres ser asertivo no te debes limitar únicamente a exponer una situación también debes dejar muy claro cuál es tu deseo o lo que te gustaría cambiar.
    Es importante tener muy claro cuál es realmente tu deseo, cuanto más claro lo tengas más posibilidades tendrás de conseguirlo.

  6. Haz referencia a realidades objetivas y no a tus opiniones o juicios.

    Hay una gran diferencia objetivos concretos o de tus propias conclusiones de esta forma conseguirás comunicarte de una manera más precisa y que la gente no se sienta agredida ni juzgada antes de empezar a tratar con el problema.

  7. Llena de razones lo que pidas o quieras conseguir

    A la hora de querer conseguir algo que realmente es importante, es de gran ayuda explicar también tus razones. Exponer nuestras razones es una muy buena forma de aumentar las probabilidades de conseguir tu objetivo ya que tu interlocutor podrá entenderte mejor y vera que hay un motivo real que justifica tu petición y que no es fruto de un capricho.
    Esto sirve también para el caso contrario, cuando alguien te pida algo tú también estás en tu derecho de negarte sin dar una explicación, aunque siempre dar una razón es bueno, porque hará que tu mensaje sea menos agresivo y justificará mejor tu comportamiento.

  8. Habla desde el “ti” y no desde el “tú”

    En una discusión o en una conversación intensa las personas pueden percibir que las estás culpando. Cuando utilizas la palabra tú en tus argumentos es normal que se interprete como una acusación y por tanto la gente puede cerrarse o distanciarse.
    Hablar desde ti en la comunicación asertiva es muy importante porque te ayudará a expresar tus opiniones sin hacer que la otra persona se sienta atacada José ponga a la defensiva.
    Por ejemplo: En vez de decir «Últimamente me has hablado muy mal» podrías decir «Estoy muy triste por la forma en la que me hablas últimamente»
    Aunque en realidad estás diciendo lo mismo, en la segunda frase te estás centrando en tus sentimientos en lugar de hacer ver a la otra persona que ha hecho algo mal. Se trata de centrar la conversación en tu problema y no en acusar o culpar a la otra persona.

  9. Haz que se contagien de tus emociones

    Una de las ventajas de hablar desde el «Yo» es que es muy difícil de discutir porque siempre va acompañado de una emoción o una sensación y nadie te va a discutir nunca cómo te sientes.
    Cuando hablas de tus emociones estas se contagia y es frecuente que la gente empatiza contigo porque se identifica con la emoción que estás expresando.
    El hecho de hablar de tus emociones y describirlas puede sorprender y posiblemente les haga reflexionar.

  10. Utiliza el lenguaje corporal

    El lenguaje corporal puede jugar un papel muy importante en la comunicación asertiva. No te encojas y no te empequeñezcas en tu postura, trata de mantener siempre una postura corporal firme y tranquila, sin mostrar debilidad a tu interlocutor, pero sobretodo, a ti mismo.

No olvides que habrá muchas veces en las que no tengas éxito. Frase y es normal. Lo importante es no venirse abajo y no dejar de intentarlo lo que separa a la gente con mayor o menor confianza no es el miedo al rechazo sino como reaccionan a él.
Por último ten en cuenta que la asertividad hace que aumente tu autoestima, es en uno de sus motores. Cuanto más te respetes a ti mismo más te respetaran los demás y en realidad ese es el objetivo último de la asertividad.